La corrupción y el sistema

Yo me alegro como el que más de esas noticias que nos hablan de la imputación de este y aquel pájaro del ppsoe, familia real, patronal, obispado o sus voceros afines, por corrupción extra a parte de la que ya han legalizado y otras prácticas poco o nada éticas, y de la bofetadilla que supone a sus impolutas reputaciones de personas serias y correctas de ideologías “moderadas” y “respetuosas” en apariencia, y repito esto en apariencia, con los DDHH, la libertad de expresión o libertad a secas etc…


Creo, eso sí, que la única utilidad que esto puede tener según el estado de las cosas, es que queden de una vez por todas estigmatizados y faltos de credibilidad para esa incomprensible parte de la clase obrera que los venera y da alas; aunque incluso en este sentido mi escepticismo sigue estando a flor de piel, dados los resultados de las dos últimas elecciones, las audiencias de sus medios de comunicación o programas y los pedestales en que ponen a “héroes” como Mario Conde, por poner un ejemplo de muchísimos….
Por lo demás, pienso que como arma de doble filo que el capital sabe utilizar, servirá también para hacer creer a la gente, que la justicia es igual para todxs y esas zarandajas que escuchamos el 24 de diciembre por la noche de boca de la corrupción personificada y coronada. Mientras lxs activistas sociales presxs chupan régimen FIES , sufren torturas, cumplen largas penas, sufren dispersión, se las ven muy chungas en caso de enfermedad etc… o lxs sancionadxs de forma administrativa se ven hipotecadxs de por vida en algunos casos, en otros durante largos períodos de tiempo, teniendo que pagar con su sudor ese suplemento añadido a los gastos que supone una vida digna, con el añadido -de nuevo-, de la dificultad de encontrar curro dados sus “expedientes” en un contexto social en el que ya de por sí es difícil tener trabajo o si lo tienes es precario…
Estxs individuxs, pasarán de puntillas por algún talego cerca de su casa, el que más tiempo pase dentro por una cuestión de decoro, lo hará a cuerpo de rey, las sanciones pueden parecer mucho para nuestros bolsillos, pero para los suyos calderilla…. si alguno de estos seres cae en mayor desgracia, no quepa duda que no es por justicia popular, es porque se ha metido con alguien más poderoso que el… y la moraleja como siempre es…

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La llei y la trampa

Detrás de la llei Corcuera vieno la llei mordaza pa garrate bien pol gañote, el mieu ye una forma de control perefeutiva y si amaguen con quitar una quea otra que ye paecia.

Multes, cárcele, pierdes el trabayu, inhabilitente pa trabayar pa opositar, pa lo que yos dea la gana, el casu ye que apiteles. Y van tantiando, apierta otru pocu y dempués otru pocu más y si nun españen apierta más que ye tonta nun apertar.  D’dalgunos clamen  porque hai corrución, pa esos tamién hai llei, pero amiginos equi el cantar ye otru, equi ta bien ser lasu, si acasu una fianzuca que como son ricos puen pagala. A los que se quexan porque cola llei na mano dexanlos ensin trabayu o echenlos de casa o nun tienen un res de terruñu pa poner un pocu güerta, a los que lluchen pola xusticia social a esos fierru, a los que expolien la riqueza, roben a manos enllenes , arruinen la tierra y yos tira to del pixu menos ellos mesmos a esos alfombra collorá. Marzu foi un mes cargáu de delles bones nueves nel campu (anti)represivu. El 6 de marzu, Mónica y Francisco, anarquistes chilenos cumpliendo una condena de 4 años y 6 meses -dempués de que’l Tribunal Supremu amenorgara notablemente la so pena inicial de 12 años-, salioren de Villabona y foron espulsaos/as del territoriu nacional, sustituyéndose asina l’añu que-yos faltaba por cumplir de privación de llibertá pola espulsión. El día 7 llegaron a Chile y foron puestos en llibertá. Yá tán en casa colos sos familiares y amigos.


Al otru día, el 8 de marzu, mientres tabemos nas movilizaciones históricamente masives del Día de la Muyer Trabayaora, yeren puestos en llibertá Topi y Nahuel. Topi ingresara en prisión preventiva un mes y mediu antes, acusáu de frallar a una facista murciana conocia como ‘La Intocable’, que cunta con un llargu historial de palices so’l llumbu.
El 16 de marzu ‘La Intocable’ fo detenida, imputá por dai una tunda a unes persones por motivos ideolóxicos, porque “teníen aspeutu de ser d’esquierdes”. A pesar de que los cargos son los mesmos a los que s’enfrenta Topi, namá tuvo en comisaría dos hores antes de ser puesta en llibertá. Saquen les sos conclusiones.
Nahuel, pela so parte, cumplió esactamente 488 díes de prisión preventiva, imputáu por delitos de terrorismu ensin una sola prueba de cargu. Tres una llarga campaña pola so llibertá, por fin ta en casa y puede centrase en lluchar pola so absolución.
Ta claro, les fronteres y les muries son pa los probes porque’l que fizo la llei fizo la trampa. A lo postrero l’estau y el capital son un conglomerau indisoluble. Y partiendo d’esti axioma ye hora d’espurrir la goma hasta que yos españe nes ñarices, que nun tenemos casa a garralo, que nun hai comía a expropialo, que nun tenemos tierra a ocupalo, que mos echen del trabayu a socializar el conflictu y que sía un problema pa tos, que prohiben pos a desobedecer, que mos meten p’alantre a apoyanos y a aprovechar pa formarse. Y asi hasta’l infinitu, nun pue ser que temos cagaos pola pata, otros que dieron muncho más que nos tan nas cunetes recordándonos que tenemos una revolución por facer. Animu y alantre a la cai a mostrase a cuerpu que yá ye hora.

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El deseo de destruir las piedras

El deseo de destruir
las piedras

Lanzo piedras contra el muro
que corta el camino
incansablemente las lanzo
mas no puedo derribarlo
me duelen los brazos
me duelen las manos
pero sigo y sigo y sigo
hasta hacer una montaña
por la que trepo a lo alto del muro.

Allí encaramado advierto
que no es posible bajar
un precipicio parte mi montaña.
Necesito
que alguien lance piedras
a ese otro lado.

Erasmo
22-6-2015

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Reseñas Cultura 7

[Cómic] Operación Paranoia
Autor: Politicópatas. Editan: La Rosa Negra ediciones e Impresiones a trompicones.. 50 páginas. 2017

Primero fueron los libros… después lo hicieron con las marionetas…
¡A por la criminalización del comic y la historieta!

Operación Columna -13 de noviembre de 2013-
Detenidas 5 personas, entre ellas, Mónica y Francisco que ingresan en prisión preventiva, a espera de juicio. El 8 de marzo de 2016, se juzga a Mónica y Francisco: Tras más de 2 años encarceladxs, el juez por fin se digna a juzgarles y les condena a 12 años de prisión -pese a no haber demostrado la acusación, en ningún momento, ninguna prueba sostenible que demostrase la culpabilidad de lxs acusadxs-. Meses después, a finales del año 2016, la pena les es rebajada a 4 años y medio.
Operación Pandora -16 de diciembre de 2014-
Detenidas 11 personas; 7 ingresan en prisión, que acaban saliendo bajo fianza. A día de hoy, todxs se encuentran en “libertad provisional” a espera de juicio.
Operación Piñata -30 de marzo de 2015-
Detenidas 15 personas; 5 ingresan en prisión y terminan saliendo sin fianza. Actualmente todxs están en “libertad provisional” a espera de juicio.
Operación Pandora-II -28 de octubre de 2015-
Detenidas 9 personas; 1 ingresa en prisión preventiva. Termina saliendo bajo fianza. Finalmente es archivada la causa por resultar insostenible, mediática y judicialmente.
Operación Ice -4 de noviembre de 2015-
Detenidas 6 personas en el marco de las operaciones anteriores, pese a no encontrarse relación alguna que les vincule con la pretendida “organización criminal”. Una de ellas, Nahuel, pasa 488 días en prisión, a espera de juicio.
Represión a Títeres Desde Abajo -6 de febrero de 2016-
Detenidos 2 titiriteros, acusados de “enaltecimiento del terrorismo” por denunciar públicamente en una de sus obras la represiónpolicial; ingresan en prisión, siendo posteriormente puestos en “libertad provisional”. Tras cerca de un año la causa es archivada.

Al principio se trata de abordar el sumario de la Operación Piñata en clave de humor absurdo, descontextualizando los hechos de cara a lo que es una sátira en viñeta que busca herir toda sensibilidad democrática -con sesgos totalmente intencionados-. Los personajes principales vendrían a ser un juez agorafóbico, que nunca sale de su despacho -incluso cuando esta a solas se esconde-, que firma lo que sea, con tal de salvar a su país de cada nueva amenaza que llega a su despacho; Y un mando policial que se dedica a aterrorizarle, cada vez que le visita, con una nueva teoría de la conspiración, relacionada con la anterior, para que le firme los permisos necesarios para proseguir con sus investigaciones.
Evidentemente, todo esta presuntamente relacionado con las operaciones columna, pandora y piñata… El argumento se desarrolla como en base a los chistes, registros y detenciones… hasta la tercera vez que pasa, que es la que tiene más gracia, repasando las operaciones policiales según se han ido desarrollando -primero aludiendo a la detención de Mónica y Francisco, después las de quienes les apoyaban, después las de quienes apoyaban a lxs que les apoyaban, después las marionetas, porque le asustan las brujas al juez, luego lxs que ni fuman ni beben, por parecerles rarxs…- Todo esto en un contexto en el que la gente quiere autoorganizarse a su bola y el gobierno, evidentemente, busca evitarlo por medio de una represión ejemplarizante hacia determinados colectivos….

[Libro] La anarquía explicada a mi hija.
Pippo Gurrieri. Descontrol editorial y En Madrid otra Italia editorial. Barcelona, noviembre de 2016. 122 pág

Claro, sencillo y cercano pero a la vez profundo y humano, el libro del anarquista siciliano Pippo Gurrieri nos proporciona concisas respuestas a los interrogantes más comunes que suelen rodear al anarquismo como proyecto utópico, como forma de pensamiento y como movimiento. Siguiendo un esquema clásico y recurrente, presenta en forma de diálogo (en este caso entre un padre y su hija) una aproximación a sus pilares fundamentales, a aquellas cuestiones que se plantean la mayoría de las personas que se acercan por primera vez al anarquismo. Publicado en Italia en 2010 por Biblioteca Franco Serantini edizioni, ha sido traducido por el colectivo En Madrid otra Italia añadiendo un anexo al original en el que se formulan algunas preguntas que han querido aportar y que señalan algunas de las carencias más palpables del texto.

Sin duda la obra destaca por la honestidad de su discurso, siempre directo, evitando adornar los puntos más duros y complicados, haciendo uso de ejemplos cercanos y buscando en la medida de lo posible una exposición clara y digerible para cualquiera. Y son precisamente estas características las que hacen de la obra una herramienta útil. Puede servir para resolver las dudas más comunes de aquellas personas que comienzan a interesarse por el anarquismo, pero también puede ser un ejercicio sano para los/las más conocedores/as del tema al proporcionar argumentos para desarrollar o recuperar un discurso revolucionario que conecte con la cotidianidad de nuestro presente y con todas esas personas ajenas al entorno y las ideas anarquistas.

Para ampliar información: Programa monográfico de radio Cabezas de Tormenta -nº 134 – La anarquía contada a su hija) en la que podemos escuchar al propio Gurrieri respondiendo a las cuestiones planteadas por los/as compas.

[Disco] No nos callaran. Infección.
Infección. Bicho Raro Records. Enero 2017.

Segundo larga duración de esta banda del occidente asturiano. Con el titulo “No Nos Callarán” y editado por el sello discográfico Bicho Raro Records vuelven a la carga con su punkrock acelerado al estilo GBH que tanto nos gusta. Grabado y masterizado en los Trashumantestudios en 2016. Letras cachondas y música al milimetro pero donde de verdad demuestran su potencia es en los directos, si andas atento podras verlos, últimamente no se apean del escenario.
Canciones como “Solo punkroll”, “No nos callaran” y asi hasta 12 temazos con versión de los RIP incluida. No lo dudes y pillalo por 5€, ayudaras al buen hacer de la banda.

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Nada que celebrar, todo por ganar

Panfleto repartido por las compañeras de CNT en la manifestación del 8 de marzo

El 8 de marzo, día internacional de las mujeres trabajadoras, se conmemoran las innumerables luchas y reivindicaciones protagonizadas por mujeres con respecto a la situación laboral que sufrían, en contra de la guerra, etc, en el contexto del siglo XIX y principios del XX y por las que muchas de ellas murieron.

Y nosotras nos preguntamos: ¿qué hay que celebrar? ¿esas medidas reformistas que apenas alcanzan a enmascarar los maltratos que seguimos sufriendo?, ¿o el ascenso de aquellas mujeres que encontraron en el feminismo un camino para ejercer su ambición de poder y autoritarismo?

Hoy en día se celebra una jornada que se va tornando comercial, donde nos regalan flores y se promueven actividades lúdico-culturales por parte de los ayuntamientos para guardar las apariencias. No es suficiente un único día de lucha por los derechos y libertades de las mujeres, debería estar siempre presente, en cada asamblea, en cada hogar, en cada centro de trabajo, en cada bar y al salir de éste.

Sabemos que la culpa de la situación desigual de las mujeres con respecto a los hombres parte del propio sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos, pero también es cierto que sin la auto observación de cada unx consigo mismx, de nuestras actitudes en el día a día, poco podemos cambiar.

Hoy, mientras desde el discurso oficial se pregona la igualdad de derecho desde la dicotomía de la mujer, la liberación femenina es dada por hecho y se olvidan de lesbianas, transgéneros, intersexuales, y todo el abanico de identidades de género. Así, nosotras seguimos sufriendo acoso callejero, violencias múltiples sobre nuestros cuerpos y vidas, sobre nuestro trabajo y en nuestro empleo, relaciones interpersonales y sexuales, lo que lleva a la imposición de estereotipos estéticos, convirtiéndonos en un producto de consumo. Con ello se produce la cosificación de las mujeres dando pie a la violencia machista que nos está matando.

La educación juega un papel fundamental: cuentos infantiles, películas, publicidad nos acompañan en el periodo educativo, inculcando roles sociales de género y creando referentes idealizados que construyen nuestra identidad. No sólo podemos tomar medidas contra la violencia machista mediante reformas legales, sino generando cambios sociales profundos y atacando mediante la educación, la raíz de esta ideología que se nos inculca desde que nacemos.

Así pues, como mujeres trabajadoras, estamos doblemente explotadas, por nuestra condición de mujeres, y por nuestra condición de trabajadoras, entendiendo que las actividades de cuidados y reproducción que se nos exigen también son trabajo. Es por esto que se hace necesario el feminismo, pero debe ser un feminismo de clase, sino, se convierte en un movimiento que defiende que una minoría de mujeres pueda tener los mismos privilegios que una minoría de hombres, usar como mera mercancía al resto de personas.

Y aunque el feminismo sea una lucha común de las mujeres, existen diferencias en las discriminaciones que sufrimos según la clase, el origen, la etnia…

Con esto no queremos decir que haya que rechazar las luchas más “prácticas” e inmediatas que se plantean, pero hay que enfrentarlas desde una visión general de la situación de las mujeres trabajadoras, la doble explotación a la que nos vemos sometidas.

Porque queremos un cambio y tenemos que encabezar nuestra propia lucha, alentamos al feminismo o barbarie. Si te interesa, pregunta en CNT Gijón para generar red de protesta y armar juntas una asamblea.

MUJER, SI NO LUCHAS,
¡NADIE TE ESCUCHA!

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La madurez militante

Hemos de aceptar que actualmente existe un divorcio entre el anarquismo y el resto de la población. Cuando se plantea abiertamente esta circunstancia la mayoría de anarquistas suelen afrontarla con tres actitudes que considero igualmente erróneas: negación, aceptación orgullosa y desesperación por enmendarlo a cualquier precio.

La negación es fácilmente identificable y sin embargo es uno de los aspectos que menos nos cuestionamos. Es incómodo sonreír y no tener los dientes tan limpios como se esperaba. La negación parte de una concepción pueril y dogmática del anarquismo que podríamos resumir así: el anarquismo es una idea superior; sus adeptos, superhombres o supermujeres; la Anarquía -como concepto abstracto- sustituye a Dios. ¿División entre el pueblo y el anarquismo? Gilipolleces. El anarquismo es lo mejor, insuperable, incuestionable, incriticable; el pueblo es anarquista, sólo que no lo sabe ¡hay que despertarlo!; siendo los mejores y moralmente superiores al resto, nos toca iluminar al pueblo; nuestro descrédito actual se debe exclusivamente a la manipulación mediática y al tándem Estado/Capital; no tenemos ninguna responsabilidad; volveremos a ser grandes; la revolución está cerca; vamos a nuestros locales a regodearnos con esta idea.

Este pensamiento lo relaciono con nuestra infancia militante. Es lo que sucede cuando uno se entusiasma con algo de forma ciega, acrítica, cuando nos gusta sentirnos pertenecientes a un grupo por la propia idea de pertenencia -identitarismo social-, pero sin necesidad de trabajar por un objetivo concreto. Es la mentalidad infantil del groupie o del hincha de fútbol; su ídolo o su equipo son intocables, matarían por él, pero todo ese fanatismo lo concentran en un objeto superior y por ello ajeno a ellos mismos. Esta idea, ingenua pero tremendamente autodestructiva, no acepta ni admite el autoanálisis ni la autocrítica necesaria para detectar fallos, implementar estrategias y hacer que los objetivos anarquistas puedan dotarse de realidad a corto plazo. Ha sustituido la militancia real por las consignas, la simbología, los mitos y el folclore. Su campo de trabajo es la nostalgia y la escolástica; construir la revolución hoy, día a día, destruiría su idealización de un movimiento y un pasado.

Tenemos después la aceptación orgullosa ante esa separación con la gente de a pie. Puede que esta actitud sea el resultado de una salida traumática de la anterior etapa, de un choque con la realidad; puede también que sea el fruto de un contacto poco satisfactorio con los demás. Este período de descreimiento y hostilidad hacia el resto, de encerrarse altivamente en un mismo, lo asocio con la etapa adolescente de nuestra militancia. Esta actitud, entendible en un principio, poco a poco tiende a degenerar en la más abyecta autocomplacencia.

Como anarquistas es lógico sentir aversión hacia a lo que nos rodea, no sentirse identificados con la sociedad que nos ha tocado, sentirse distanciados de sus usos y costumbres, humillantes y opresivos. Pero la cuestión es si esta distancia la sentimos hacia la opresión o hacia los oprimidos. Hay gente muy orgullosa de su anarquismo, tanto que lo considera un artilugio exquisito y complicado, de uso restringido, no apto para ineptos. Creen situarse con Albert Libertad en su oposición a los pastores y a los rebaños, pero sólo odian a los rebaños, y del rebaño a las ovejas más raquíticas y tullidas. Buscan grados de perfección, encerrados en herméticos círculos de retroalimentación, y todo lo que suene a popular, inculto, sucio, pobre, “lumpen”, les da alergia. Como los anteriores, pero en este caso con desprecio hacia la “gente normal”, no quieren mezclarse con nada que no huela a ideología, porque cualquier contacto con la realidad rompería su perfecto concepto de una idea de invernadero, protegida de la luz y el aire tras un cristal. No pueden enfrentarse a la contradicción, al error, al fracaso. No sienten empatía, y su anarquismo es un monstruo cerebral pero sin corazón ni entrañas. Piensan a sí mismos en clave anarquista, y le ponen al término bonitos apellidos, pero son tristes aristócratas. Pueden sentirse amparados por Stirner, Zo d’Axa o La Boétie y su férula contra la servidumbre voluntaria, pero la verdad es que siguen ciegamente a Nietzsche, Sade o Spencer en el desprecio hacia el esclavo, recitando aquello de “que los pobres y débiles perezcan, primer principio de nuestro amor a los hombres. Y que se les ayude a morir”. Sienten por la “plebe” lo mismo que el marqués o el empresario, pero lo disimulan tras la bandera negra y la jerga intelectual robada de la última novedad editorial. Ya lo decía Agustín Hamon: “contemplan al pueblo desde las serenas alturas donde moran y que la vil multitud jamás alcanzará. Se creen y se llaman a sí mismos superiores a la raza humana. Son libertarios… para ellos y autoritarios para los demás”. Son el paso previo a una senectud amargada, incapaz de establecer contacto con la realidad, con sus actores, con la gente de carne y hueso; incapaces de contactar con la vida al fin. En su mente todo es perfecto, ¿por qué exiliarse de ella y salir a la calle? No moverse, quedarse quieto, ese es el secreto de la perfección; si no te mueves no hay margen de error. Quizás no sean felices, pero lo encubren tras una terrible sensación de superioridad que les hace sentirse orgullosos de no querer saber nada de los problemas de los demás; problemas que quizás, sin darse cuenta, puedan ser los suyos mismos.

Finalmente tenemos la desesperación, aunque desapasionada, por corregir esta situación. Quizás se provenga de las dos anteriores etapas, se esté cansado y ahíto de tanto tiempo perdido. Se ha crecido, emocional y biológicamente, y las malas experiencias, tanto con la irreflexión folclórica como con el esnobismo, ha llevado a tirar mucho equipaje ideológico, a aborrecer tanto purismo anarquista y a querer implicarse justo en lo que se cree lo contrario a lo que los anteriores defienden. Se busca seriedad, romper con los clichés, pero se tiene ya poca energía para crear nada nuevo y trazar la propia vía. Es lo que identifico como la vejez del anarquismo.

En esta etapa, por simple oposición, por agotamiento y renuncia, se traspasan todas las líneas rojas que uno mismo se había fijado para no parecerse a ese poder al que tanto se despreciaba, se acaba confundiendo la tolerancia con la renuncia, y se acaba apoyando la vía institucional o partidista. Es el momento en el que para centrarse se acaba en realidad desorientado, sin norte. Ya no se ve mal contemporizar con los partidos, cualquier aversión hacia ellos parece un prurito dogmático. Colaborar con lo institucional, votar, pierde su importancia; cualquier oposición a esto es una reminiscencia de estrechez tribal. Se cree que para aproximarse al pueblo hay que dejar de mostrar oposición a los mismos elementos que lo han despojado y destrozado, contemporizar con quienes lo saquean o manipulan. Al final, los militantes que han caído en la decrepitud, que no han sabido hacerse mayores de forma natural, defienden algo que no conserva ningún rasgo diferenciado con respecto a cualquier otra idea o práctica, nada que lo singularice lo suficiente de lo que predican los partidos o los sindicatos amarillos como para llamarlo anarquismo. Conservan el nombre por inercia, por rutina, porque son muchos años portándolo y el resto del espectro político está copado. La realidad es que se ha perdido cualquier atisbo de rebeldía, de oposición a ley, de carácter revolucionario; ya sólo interesa la parcialidad como meta, la concertación como fin, el mínimo como máximo. Se habla de comunismo libertario, pero tal y como los religiosos hablaban de la tierra prometida: una promesa de futuro que no llegaremos a ver. No queda nada trasformador. Todo se ha perdido, salvo el nombre.

A estas etapas pienso honestamente que hay que contraponerle la simple y llana madurez. Hay momentos en los que comprendes que no necesitas la mitología para realizarte, ni la identidad grupal; que los tiempos de ritos iniciáticos han pasado; y que parecerse a quienes nos degradan y postergan, hacer las paces con ellos, no es un signo de amplitud de miras sino de rendición incondicional.

Podemos acercarnos al pueblo sin idealizarlo. Si se toma partido por su causa no es por sus cualidades y virtudes, sino porque en esta guerra son los damnificados, los que van perdiendo. Cuando intervenimos en una pelea no nos paramos a pensar si la víctima agredida le da un beso a sus hijos antes de acostarse o si respeta la vida de los animales; intervenimos aunque a lo mejor estamos ayudando a alguien que no es mejor que su agresor. No hace falta idealizar al que se lleva la peor parte para tomar partido. Cuando hablamos de las civilizaciones precolombinas, ¿necesitamos idealizarlas, mostrarlas libres de jerarquía, propiedad e injusticias para condenar y oponernos a la masacre que padecieron? No es necesario. Se puede uno acercar al pueblo aceptando sus fallos y contradicciones. Son muchos años de condicionamiento, de domesticación, no podemos pretender romper millones de cadenas mentales de un solo golpe. ¿Qué somos si no nosotros mismos? Parte de ese pueblo: una parte igual de sucia, de fea, de maloliente, con sus mismas mezquindades, prejuicios y estrecheces. Hemos de mirarnos al espejo, ver qué éramos antes de creer que habíamos aprendido cómo funciona el mundo, y cómo seguimos siendo en la intimidad y sin auditorio. Una parte, sin embargo, que pudo darse cuenta de su situación siguiendo un proceso que a nadie le está vedado, aunque se produzca de distintas formas.

Hemos de acercarnos a la gente a cara descubierta, sin renegar de lo que somos, con nuestros bártulos y herramientas, pero no para guiarla, sino para construir con ella. Basta de pensar que sólo podemos acercarnos a la gente a través de la caridad y el asistencialismo,de pensar que nos odian sólo por desconocimiento cuando a veces es porque nos conocen demasiado bien. Nos gusta hablar de quebrar la ley en lo teórico, incluso de participar en un acto catártico durante una manifestación, pero no somos conscientes de que se puede romper esa misma ley a favor de los intereses del pueblo y no contra los mismos. Cuando se okupa y se comparte, cuando se expropia y se socializa, cuando se para un desahucio a través de un piquete, la ley queda rota y la gente se siente identificada con lo que la han hecho añicos. Cuando salimos de nuestro ambiente, de nuestra zona de confort, surgen las contradicciones, pero también la única oportunidad de enfrentarnos a ellas y rebasarlas. Cuando analizamos la insolvencia y en vez de contemplarla resignados nos planteamos organizarla, plantearla no como una fatalidad sino como un desafío, podemos estar en disposición de crear sindicatos de inquilinos, organizaciones de deudores, de insolventes. Plantearnos como parte de un programa a largo plazo metas como las fijadas por la Comuna de París en 1871: liquidación de alquileres y cancelación de las deudas. E ir construyendo esto a base de efectividad, con acciones concertadas de impago. Convertir lo que va a pasar contra nuestra voluntad en un acto voluntario; lo que es una tragedia personal en un acto de resistencia colectivo con contenido político reivindicativo. Pasar a la acción.

Propuestas como estas, y muchas otras, más imaginativas y mejor planteadas seguramente, están ahí, en la calle, esperándonos. Los barrios, duros, cargados de códigos, de capitalismo desnudo, sin pretextos intelectuales, y en los que diariamente la solidaridad se da de hostias con la crueldad, requieren mucho trabajo de campo. La etapa madura de la militancia pasa por darse cuenta de lo que no se quiere ser, pero también por asumir que a veces hay que trabajar donde nadie más quiere, donde la situación no es cómoda; pasa por asumir lo desagradable como parte de nuestra vida, pues esa es la única forma de poder cambiarlo. Consiste en dejar los manuales a un lado y experimentar por uno mismo. Consiste en no resignarse, ni con la injusticia, ni con la revolución de papel, ni con el pacto como antídoto de la subversión. Consiste en contemplarse al espejo con toda la aplastante sinceridad del reflejo, sin quitar la vista de los defectos, de las flacideces, de las cicatrices, sin ocultar lo que se es, viendo también las virtudes y potenciándolas, sacando partido de nuestra osadía, de que no han podido corrompernos, de que no estamos en el ajo y tampoco podemos seguir al margen. Consiste, simplemente, en tener una mirada muy limpia y unas uñas muy sucias.

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Huyen los trileros

Van llegando buenas noticias de las luchas que está protagonizando la hostelería gijonesa. En las últimas semanas ha finalizado el conflicto que la CNT mantenía con las cervecerías Lautrec/Transporte por los abusos laborales de la empresa contra una trabajadora. Si bien la resolución no ha sido la esperada, finalmente los empresarios han tenido que reconocer la relación laboral, categoría y jornada realizada.


Mucho más satisfactoria ha sido la resolución del conflicto de la Cafetería del Grupo Covadonga. Tras meses de lucha por un despido arbitrario por parte de la nueva concesionaria, CSI ha logrado la readmisión del total de la plantilla. ¡Un notición en toda regla!
Finalmente, hay que destacar la desbandada que está produciendo en las últimas semanas por parte de algunos trileros y esclavistas gijoneses que tienen como campo de actuación la hostelería. Varios negocios como La Parrilla Pollos Planes (situada en el Molinón) o El Paseo (situado en Begoña), han decidido echar el cierre ante la perspectiva de un conflicto con CNT (y por una mala gestión del negocio, que todo hay que decirlo de los emprendedores). Por su parte, el dueño de la Cervecería El Convento prefiere traspasar el negocio y dedicarse a otra cosa, antes que seguir soportando la presión sindical.
No son los primeros, hace un año y medio Tommy Mels hubo de correr la misma suerte por el trato esclavista y vejatorio a sus trabajadoras.
Así que ya sabemos cual es el camino

¿Quién será el siguiente?

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Frente Folixariu

Decía Dixebra hace más de 20 años “¿Quién yera necesariu? ¡El frenti folixariu! ¿La nuesa ideoloxía? ¡Folixa cada día!” y no es baladí el asunto, si lo dice Dixebra, que toca en todos los saraos habidos y por haber en Asturias desde hace ni se sabe, tiene que ser verdad.
El frenti folixariu mantiene una actividad frenética desde hace muchos años y parece que va a más. Por él no pasa el tiempo y es capaz de renovarse constantemente, hasta ampliar las huestes a límites insospechados.


Aparece y se manifiesta con extrema dureza una o incluso dos veces al mes. Con la misma dureza que los grupos musicales que los inspiran y convocan, narran en sus canciones. Gritos y consignas contra los políticos y la política, contra los nazis y facciosos, contra la policía y la represión. Cantares recordando y exigiendo emular antiguas y gloriosas batallas del pasado de un movimiento obrero que ni conocen ni esperan conocer. Cuentan las malas lenguas que en ocasiones, van más allá de la pura consigna y algún valiente, algún héroe de la vanguardia folixera, llega a aparecer disfrazado de minero en los conciertos o revienta una cerveza – ¡o peor¡ un vaso de cacharro – contra el suelo mientras maldice al capitalismo.
Y fin del asunto porque en la vida verás a un integrante del frenti folixariu participando de una lucha vecinal, parando un desahucio, involucrándose en algún conflicto laboral, peleando contra la contaminación, etc. En fin, participando de alguna de las luchas que los músicos a los que corean describen en sus canciones y que son en definitiva, semilla de las grandes gestas que se cantan en los conciertos con el puño en alto.
En esos conciertos en los que, entre cerveza y raya, ha hecho el frenti folixariu la revolución unas 60 veces en lo que vamos de siglo, pero solo en los conciertos, que como dicen otros ídolos del frenti, Lehendakaris Muertos “la revolución nos pilló de resacón”.
Pero las cosas como son, aveces el frenti sale del concierto, eso sí, solo si la movilización la recogen, fomentan y marcan esos mass media que siguen las masas aborregadas pero ellos no, que para algo son la vanguardia iluminada de la clase obrera.
Ahora llega el 1º de Mayo, que es como la Nochevieja de los integrantes del frenti, la gran fiesta del año y en la que ir de folixa en folixa cantando a la revolución. Por fortuna para el mundo pero por desgracia para ellos, pasó la época de los grandes macroconciertos en los que sacar pecho al grito de “ Santa Barbara Bendita”  –  como poco – . Quedarán reductos de folixa anticapitalista en los años venideros, con mucha pasta, apoyos y pocas ganas pelea y es que “Frente folixariu, frente guerrileru defende los drechos del pueblu folixeru” y cuenta con apoyos, pero por fortuna, las cosas están empezando a cambiar.
¡Menos mal que la revolución la harán los que escuchan reaggeton! Si del frenti folixariu dependiera igual montábamos un tributo a La Polla y nos dejábamos de historias.

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Los trabajadores de Capgemini pasan a la acción

Recientemente se ha creado la sección sindical del centro de trabajo de Capgemini en la Felguera. Un centro de trabajo donde trabajan unos 800 obrerxs de los cuales más de la mitad se encuentran cedidos ilegalmente, con la espada de Damocles del despido colgando sobre sus cabezas. A parte nula formación, menor salario… La empresa alega que están creando puestos de trabajo, “es la única manera”. Pues algunos ya se están hartando de estas maneras y se han organizado para reclamar lo que cabe de lógica: “a igual trabajo iguales derechos”.
De momento la empresa se niega a recibir a la sección sindical de la CNT por lo que se prevé que la presión aumente en los próximos meses. Cabe resaltar la conducta del CSIF miembros del comité de empresa que tras varios años sin conseguir una triste migaja han sido los primeros en correr a decir que los trabajadores no se pueden organizar en la CNT, es ilegal… Daría risa sino fuera porque esta ralea de sindicaleros son los que en connivencia con la empresa mantienen a más de la mitad de la plantilla marginada. Pero ¿Qué es la cesión ilegal de trabajadores? Dejamos que lo expliquen los compañeros de la sección que lo tienen muy claro:

•Respondiste a una oferta de trabajo de una empresa “consultora”, que no es una ETT.
•Superaste las entrevistas, alguna tal vez incluso realizada por personal y en oficinas de la empresa “cliente”.
•Firmaste el contrato con la “consultora”, y te enviaron a trabajar a la empresa “cliente” (o al cliente del “cliente”).
•Trabajas en un proyecto gestionado por la empresa “cliente”, a las órdenes directas de los responsables de ésta, y con sus medios materiales, como un empleado más de la misma, realizando tareas análogas. Esta empresa establece los horarios y con ella acuerdas el disfrute de tus vacaciones.
•Mientras tanto, la empresa “consultora” se limita a poco más que figurar en la nómina y gestionar el cobro de tus horas de asistencia. Muchas veces ni siquiera proporciona un ordenador portátil a sus supuestos empleados.
El Estatuto de los Trabajadores en su artículo 43, es muy claro respecto a esta situación tan habitual en el sector TIC:
•Sólo las empresas de trabajo temporal (ETT) pueden contratar trabajadores para cederlos temporalmente a otra empresa.
•Existe cesión ilegal cuando el objeto de los contratos de servicios entre las empresas se limita a la mera puesta a disposición de los trabajadores de la empresa “consultora” al “cliente”, o cuando la “consultora” no ejerce las funciones empresariales de gestión del servicio.
•Los trabajadores en esta situación tienen derecho a adquirir la condición de fijos en la empresa “cliente”, y la antigüedad se computará desde el inicio de la cesión ilegal.
Conforme a la legalidad vigente eres trabajador indefinido de la empresa “cliente” desde el primer día. Tan solo necesitas lograr el reconocimiento de ese derecho.

¡LOS DERECHOS SE
CONQUISTAN LUCHANDO!

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Reflexiones desde la perrera

Durante los años del nefasto “Estado del bienestar”, la propaganda del sistema, camuflada con la excusa del entretenimiento a través sobre todo del cine y de las series de tv, nos inculcó el individualismo y la ideología capitalista del “pisa a quien sea para triunfar”, y con eso y cuatro “privilegios” nos hicieron pensar que ya éramos distintos a esos mugrientos obreros de principios de siglo. Que no éramos iguales, que dependía de nosotrxs mismxs el tener una vida más cómoda y que aunque estuviéramos juntxs en el trabajo, en el súper o en el bar, no teníamos que ver nada lxs unxs con lxs otrxs, que no formábamos parte de una misma clase social.
Incluso nos convencimos de que no había clases sociales.

Pero este sistema que no sólo es económico sino que es social y por tanto influye en cada aspecto de nuestras vidas, se basa en dos clases: una clase, la nuestra, la que depende totalmente de las decisiones de la otra clase social, la poseedora de todos los medios de vida.

Lo que no consiguieron sangrientas dictaduras mediante la fuerza, lo consiguió la democracia sin pegar prácticamente un tiro. Consiguió en treinta años de paz, separarnos de nuestrxs semejantes, aislarnos y encerrarnos en nuestros pisos-almacén y hacer desaparecer años, incluso siglos de práctica del apoyo mutuo y la solidaridad de clase, y por tanto dejarnos completamente desarmadxs.

La comodidad del Estado del bienestar encerró a cada cual en su casa y como papá Estado se encargaba de todo ya no había nada que hacer en común, ni nadie con quien solidarizarse. Todos libres. ¡¡Viva la democracia que aisló a las personas en sus cubículos y separó lo que parecía indivisible, al animal humano del resto del entorno y de sus iguales!!

Ahora que la ideología del “bienestar” es insostenible, volvemos a reconocernos poco a poco como lo que siempre fuimos, esa clase que negábamos: lxs explotadxs, la mano de obra prescindible, la clase

trabajadora o el proletariado, cada cual que lo llame como quiera.

Ahora con la llegada de la crisis capitalista empieza a ponerse de manifiesto que el paro, la precariedad, la falta de medios de subsistencia, etc. no son problemas personales de unxs pocxs vagxs o fracasadxs, sino que son consecuencia de un sistema social basado en la explotación de todos la mayoría por una minoría.
Y ahora es cuando nos damos cuenta de que estamos realmente desarmadxs. Que separándonos de nuestrxs semejantes lo que hicieron fue condenarnos. Pero aun viendo esto, seguimos aislados, pensando que será un problema individual y no algo colectivo, una consecuencia de un sistema de producción impuesto por la fuerza. Un sistema que nos dejó desposeidxs y nos explotó durante siglos, y que finalmente hizo que nuestras vidas fueran menos valiosas que los objetos que fabricamos, servimos, colocamos o lo que sea que hagamos para engordar sus dividendos.

Nos sentimos solxs en este mundo, y en consecuencia derrotadxs.
La destrucción de una forma de vida basada en el apoyo mutuo, la solidaridad entre una misma clase y el enfrentamiento contra quienes nos roban la vida fue lo que nos llevó a este aislamiento.

Pero aunque aún cueste romper con él, esa forma de vida no se borra así como así, y es la propia necesidad creada por el capitalismo la que hará que resurja más fuerte aún la Comunidad de lxs explotadxs. Y será esta Comunidad la que acabe haciendo saltar por los aires este sistema cada vez más insostenible.
Pero no valen las prisas, de momento toca ir reconstruyendo, estamos todavía dando los primeros pasos, esperemos que más temprano que tarde llegue el momento de  dar la patada que ponga patas arriba el mundo de la mercancía.

Y esta vez habremos tomado nota de nuestra mayor y más sutilmente infringida derrota, y no volveremos a caer.

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