Colectividad Libertaria Valemás prefigurando la sociedad que queremos

Entrevistamos a F. socio de la Colectividad Libertaria Valemás, cuatro años funcionando contra todo pronóstico.

logovalemas

¿Qué es la Colectividad Libertaria Valemás?

Surge a iniciativa del Sindicato de Oficios Varios de Oviedo, se inspira en las colectivizaciones de tierras e industrias que promovió la CNT entre 1936-1939, y pretende llevar a la práctica los acuerdos sobre economía autogestionaria que tiene la Organización.

¿Es posible una Colectividad Libertaria sin que venga acompañada de la Revolución Social?

No solo es posible, ¡sino impres- cindible! Enfrentamos a menudo problemas laborales muy crudos; sobre todo relacionados con des pidos e impagos de salarios. Sin embargo muchos de nosotros o no trabajamos, o trabajamos en precario unos pocos meses al año. Es decir, nuestros problemas cotidianos, más que de naturaleza laboral, son de índole puramente socioeconómica, y giran en torno a la necesidad de procurarnos y mantener un mínimo nivel de integración social. La Colectividad pretende ser nuestra respuesta a esta situación.140308-sestaferia-en-casa-de-rober-y-montse-quirc2a6s-003

¿Cuál es vuestra relación con el Sindicato?

La Colectividad tiene plena autonomía en su ámbito siempre y cuando sus acuerdos no entren en contradicción con los de la CNT. Por lo demás, habiendo descartado legalizarnos en el correspondiente registro público, cuando necesitamos cobertura legal de algún tipo, es la CNT quien nos la proporciona.

Entiendo que la mayoría sois miembros de la CNT de Oviedo ¿no?

Cuando en Noviembre de 2012 nace la Colectividad, la cosa, en efecto, era así. Hoy se integran en la Colectividad -además- afiliados y afiliadas de otros sindicatos de la Regional Asturleonesa, por ejemplo, y muchas otras personas que sin estar en CNT, se definen abiertamente libertarias.

¿Cómo funciona una Colectividad Libertaria en el siglo XXI?

De un modo muy simple. En la Colectividad intentamos coor- dinar lo que somos capaces de producir: bienes, servicios, conocimientos… con las necesidades que colectivamente tenemos. Nuestro objetivo es alcanzar el mayor grado posible de independencia alimentaria, sanitaria, educativa, etc. ¡Difícilmente nos libraremos del Capital si permitimos que sea él quien nos eduque, cure y alimente!
Pero más en concreto: periódicamente nos reunimos, inventariamos nuestros recursos, explicitamos nuestras necesidades y planificamos cómo atender estas últimas de forma multirrecíproca y desmonetarizada.

¿Algo parecido a como funciona un club de trueque?

Los clubes de trueque, cooperativas de intercambio… contribu yen poco a erradicar el individua- lismo, la competitividad y el afán de lucro que caracterizan y defi- nen al sistema económico capitalista. En todos ellos es común el uso de algún tipo de patrón de intercambio monetario de carácter físico o virtual; como la “hora” en el caso de los Bancos de Tiempo.
El problema es que, en esencia, se limitan a hacer mercados, donde cada cual acude intentando aprovechar la necesidad ajena para conseguir satisfacer la propia. Por no mencionar el hecho de que las monedas sociales asimilen su valor al precio de las cosas en el mercado formal, o sea, a lo que cuestan en euros; con lo que inflacionan o se devalúan según lo hace la moneda oficial.
En la Colectividad Libertaria Valemás no utilizamos ninguna moneda social y los intercambios que en ella se verifican persiguen principalmente que las necesidades de todos encuentren el mejor “acomodo” posible en los recursos del colectivo.

¿Cómo se contabilizan los intercambios que mencionas?

Recurrimos a un sistema de valoración no monetarista que distingue claramente entre valor y precio: los recursos que los co- lectivistas colectivizan se valoran según sirven para satisfacer o no las necesidades de los restantes miembros de la Colectividad. Si un colectivista ofrece un determinado recurso pero no hay un solo colectivista que lo demande, el valor del mismo es cero; con independencia de lo que cueste producirlo.
En la práctica, esto ese traduce en que los recursos de la Colectividad, considerados en conjunto, se valorizan más conforme más conseguimos “ajustarlos” a nuestras necesidades colectivas. Es decir, son tanto más útiles cuanto más crece nuestra suficiencia, nuestra capacidad para autoabastecernos. Aunque a día de hoy ésta todavía sea muy pequeña.

¿Te refieres a que encontráis dificultades para abasteceros?

En efecto. Encontrar productores agrícolas o pecuarios sin trabajadores a cargo, es decir, que no sean empresarios, que consuman lo que producen y que cuenten con excedentes que vehicular fuera de los circuitos comerciales ordinarios, es complicado. La inmensa mayoría ni se imagina la posibilidad de cubrir algunas de sus necesidades de consumo sin comprarlas con euros, o sea, integrándose por ejemplo en una Co- lectividad Libertaria e intercambiando aquéllas por alimentos.

¿Cómo solventáis el problema?

Pues como podemos.
Por ejemplo, haciendo de la renuncia a utilizar cualquier patrón de intercambio monetario un objetivo prioritario, no un maxima lismo. Si la Colectividad estima que la adquisición colectiva de determinados productos en el mercado formal redunda en algún ahorro o beneficio para el conjunto de socios colectivistas, pues vamos y los adquirimos.
Por otra parte, organizamos todos los primeros sábados de cada mes un pequeño mercadillo social en La Casa del Pueblo de la CNT de Candás. Invitamos al mismo a pequeños productores y artesanos locales y no les exigimos ninguna aportación económica por colocar allí su puesto y comercializar sus mercancías. Únicamente les pedimos una pequeña contribución en alimentos no precederos -aceite, legumbres, conservas…- que pasan a formar parte de un modesto Banco de Alimentos del que muchos colectivistas hacemos uso en momentos de apuro.IMG_0241

¿La Colectividad funciona también como una especie de Cooperativa de Consumo?

No, bueno… Así sería si concibiésemos la soberanía alimentaria de forma no autogestionaria. Comprar afuera es una medida de último recurso; esperemos que transitoria.
Nuestra intención, en cuanto a la independencia alimentaria que perseguimos, es llegar a producir en la Colectividad los alimentos que los colectivistas demandamos y consumimos. Para ello hemos definido cuáles son los alimentos que consideramos de “primera necesidad” y hemos empezado a cultivar la tierra colectivamente para conseguirlos. Estamos experimentando con el aprovechamiento de frutos silvestres, como las castañas para hacer harina, que en Asturias son abundantes y asequibles. Además organizamos actividades para formarnos colectivamente.

¿Qué actividades de formación organizáis?

Se han hecho visitas a huertos de permacultura, taller de jabón, de soldadura, de poda de frutales, de hacer asambleas, de comunicación… Además de lo que supone cultivar colectivamente tierras, donde unas aprenden de otras.

¿Es difícil coordinar a los integrantes de la Colectividad para este tipo de acciones?

Es difícil para este tipo de accio nes y para cualesquiera otras. El Capital entrevera nuestros pensamientos y conductas y el Estado nos aísla y masifica para hacernos más manipulables. Pero ahí estamos. Intentando recuperar genuinos sentimientos comunitarios y de identidad colectiva.

¿Mediante algún método en particular?

Sí. Por ejemplo, hacemos andechas cuando algún colectivista las convoca. Quiero decir que nos juntamos todos para ayudar a cavar un terreno, estercolar una huerta, rehabilitar una casa… Son ocasiones en las que a menudo compartimos de nosotros mucho más de lo que solemos en la formalidad de la Asambleas. En las andechas sudamos, y comemos, y bromeamos y reímos juntos… A menudo en ellas surgen afinidades insospechadas y se conso- lidan amistades incipientes.

¿Y qué relaciones tenéis con otras Colectividades? ¿Y con otros grupos similares en Asturias?

Lo ideal sería poder sumar esfuerzos con cuanta gente esté dispuesta a vivir desde la reciprocidad y la solidaridad. Estaría bien integrar en una red a todos los individuos o grupos que en Asturias practican el trueque directo o el intercambio multirrecíproco, por ejemplo.
Sin embargo pese a la relativa similitud de nuestros medios, los fines que nosotros perseguimos son muy concretos. E irrenunciables. Y que cada grupo, en defi- nitiva, responde al grado de conciencia social de sus integrantes, y a sus necesidades particulares, y a su grado de compromiso con el mundo actual.
Con otras Colectividades Li- bertarias de fuera de Asturias, por desgracia no mantenemos rela- ción alguna.

Por último, ¿porqué el nombre de Valemás?

¡Porque vale más un gramo de práctica que cien toneladas de teoría! Agradeceros al Asturies vuestro interés, y recalcar nuestra disposición a acudir allí donde se nos requiera para compartir nuestra experiencia y de paso aprender de las ajenas. ¡Salud!

faldón valemas